Prisiones chilenas: Palabras de la compa Tato

Ya han pasado cuatro meses desde que mi cuerpo habita en las jaulas, desde que mi cotidianidad, relaciones, mi vida misma se ha visto interrumpida por las rejas y horarios establecidos de esta estructura de control social llamada cárcel. Pero en mis palabras no caben victimizaciones y comprendo que dentro de la sociedad y la civilización en sí, las ideas, convicciones y acciones que se anteponen al podrido poderío, y mas bien lxs seres indomitxs que las portan han sido, son y serán vigiladxs asesinadxs, torturadxs, castigadxs por toda una maquinaria estatal de control que busca la pasividad, normalizacion, modelacion y sometimiento por parte de las personas, y mas bien de todx ser viviente. Pero hay algo que en toda la historia (dicha y hecha por el hombre occidental) de sometimiento no han podido hacer desaparecer, hay ideas, sentires y formas de vidas que dichosas de vivir al margen los constructos no han cesado  de estar porque forman parte de corazones que no han dejado de palpitar valentía, voluntad, fuerza, fiereza y amor. Estas palabras van para esxs bellxs seres.

Bueno para refrescar la memoria y actualizar ciertas cosas, actualmente llevo cuatro meses en la carcel de San Miguel como imputada tras ser acusada, junto con mi compañerx Javier Pino, de colocación y activación de elemento incendiario en un bus de locomoción colectiva. Dicha acusación se basa, como siempre, en manoseadas pruebas como la declaración de testigo, que en simples palabras es un discurso acomodado y creado por otros sujetos, en ropa incautada y sus resultados en la tediosa y generalizada categoría de hidrocarburos y la obtención de materiales en el lugar del hecho en si que mas parece una colección de botellas. Pero más allá de exponer aquí pruebas y hablar de mi culpabilidad o inocencia, la situación es que estamos en cárcel (y aun seguimos en periodo investigativo) y las formas de estar son variadas, al igual que las formas de sobrellevarla. Por mi lado puedo decir que cuento con grandiosos y maravillosos apoyos que me han acompañado en todo momento dentro de estos muros y que me han llenado de fuerza y amor. En parte estoy yo misma pasando por múltiples facetas, por interminables debates mentales y emocionales, pero siempre recordándome y «experimentando» todo lo que amo, lo que creo, siento y por lo que doy la pelea en todo momento, en todo contexto porque no hay represión, ni jaulas que aniquilen mi revoltosa ser que refirma la vida, la tierra y libertad ante una sociedad miserable y domesticada.

Por otra parte, aunque ninguna lo hubiese querido en este contexto, he estado acompañada de maravillosas compañeras que me han arrancado una infinidad de emociones, brindado hermosas experiencias, aprendizajes, reflexiones, conversaciones, y compañía en este cautiverio. A mi hermana Sol Malen la pienso constantemente y la imagino en las horas de patio, leyendo o mientras camina o buscando que los rayos del sol se posen en su carita. Hermana, se que nos volveremos a ver y compartir, no se cuando ni donde! pero ambas esperamos que ese momento sea fuera de los muros. Nataly Casanova, hermana fuerte y linda, por ahora nos encontramos separadas por estas carceleras miserables que se vengan con su inmunda y cobarde dicha a través de mi traslado desde el  modulo de «connotación publica» (donde nos encontrábamos juntas) hacia el  modulo de «sección de alto resguardo» (S.A.R). No soportaron que les hiciéramos frente, no soportan que no seamos sumisas y optemos por nuestra dignidad, entereza y rechazo a su autoridad. Hermana ya nos vamos a unir! Cueste lo que cueste hay que tratar de romper este aislamiento que se nos impone en estos momentos. Ahora comparto con las compañeras Natalia y María Paz, a quienes recién estoy conociendo. Fuerzas para ellas y sus compañerxs en prisión.

Por ultimo mencionar aquella importantisima parte de llena de fuerza y amor que me nutre constantemente. Gracias a mi familia, con quienes ha sido un proceso difícil en muchos sentidos, pero han estado ahí brindándome ese extraño cariño llamado «amor incondicional», pero finalmente mucho amor. Gracias a mis hermanxs, amores, a mi manada hermosa, de quienes me acuerdo todo el tiempo porque son ustedes lxs que han formado parte de mi vida llenándola de amor, respeto, critica, complicidad. Estoy orgullosa de estar a sus lados, porque bien sabemos que en estos contextos de cárcel, estar presente conlleva  una serie de cosas, desde comprometerse y acostumbrarse a ciertas rutinas hasta ser hostigadxs por la policía misma lo cual no es fácil y grato, pero ahí están.

También a todxs lxs afines y compañerxs, gracias por cada gesto que es como un abrazo al corazón. se agradece la comida, cartitas, saludos, palomas, afiches, rayados y acciones diversas. Aprovecho en este punto de poner atención al contexto  represivo que se esta dando, llamando  a ser mas cautelosxs, a cuidar los pasos, a no subestimar nada. No es casual que este año estén habiendo tantas detenciones de compañerxs en prisión preventiva.

Para finalizar toda mi solidaridad y fuerzas con lxs compañerxs en prisión que se han mantenido en sus enterezas, en la belleza y fuerza que tienen a pesar del contexto que lxs envuelve.

Amor infinito, complicidad y hermandad con mi hermanx Javier Pino. Compañerx! Enfrentar todo este aparataje a tu lado es un orgullo, porque nos hemos sabido escuchar, respetar y no abandonarnos. Compañerx Sergio, la noticia de tu prisión fue un huracán de emociones, sobre todo pena y rabia, te tengo muy presente y estoy muy tranquila porque se que cuentas con grandes compañerxs y que estarás bien.

Abajo la sociedad patriarcal y sus lógicas autoritarias

abajo el antropocentrismo y su dominación

Contra toda cárcel humana y animal

memoria viva y solidaridad activa.

TATO